El puente de diciembre es la oportunidad perfecta para una escapada mágica a Asturias. Este rincón del norte de España, conocido por sus paisajes verdes, montañas imponentes y costa espectacular, ofrece en invierno un encanto único. Desde actividades al aire libre en parajes naturales hasta visitas culturales y experiencias gastronómicas inolvidables, Asturias es un destino ideal para disfrutar del descanso y la aventura.
Los Picos de Europa son un imprescindible para los amantes de la naturaleza. En diciembre, este parque nacional luce sus cumbres nevadas, ofreciendo rutas para senderistas, como el famoso Camino del Cares. Si el clima lo permite, es un lugar ideal para disfrutar de paisajes que quitan el aliento.
Explora Oviedo, una ciudad cargada de historia y encanto, con su catedral gótica y las calles empedradas del casco antiguo. En Gijón, la mezcla de tradición marinera y modernidad cautiva. No te pierdas la visita al Cerro de Santa Catalina para disfrutar de vistas al Cantábrico.
La costa asturiana es famosa por sus pueblos marineros. Llanes y Ribadesella son perfectos para un paseo entre casas coloridas y acantilados dramáticos, mientras que Cudillero, con su anfiteatro de casas frente al puerto, es de los más pintorescos.
Durante el puente de diciembre, encontrar un alojamiento acogedor es clave para disfrutar plenamente de la experiencia. Aquí es donde destaca Ruralia, una web especializada en casas rurales y alojamientos únicos en Asturias.
Disfruta de la calidez de casas rústicas con chimeneas, perfectas para relajarte después de un día explorando. Ruralia ofrece opciones como El Pedrayu en Cangas de Onís, ideal para quienes buscan tranquilidad y vistas increíbles.
Si viajas en familia o con amigos, las casas rurales espaciosas de Ruralia son perfectas para disfrutar juntos de esta mágica región. Reserva con antelación, ya que el puente de diciembre es temporada alta y estos alojamientos tienden a agotarse rápidamente.
La cocina asturiana es un viaje en sí mismo. En diciembre, no hay mejor plan que disfrutar de platos reconfortantes en sidrerías y restaurantes tradicionales. Prueba la fabada, los quesos locales como el Cabrales y postres típicos como el arroz con leche. Además, en mercados locales como el de Gijón u Oviedo, encontrarás productos frescos y experiencias gastronómicas auténticas.